Representantes de Israel y Líbano acordaron extender por 45 días el alto al fuego vigente desde el pasado 16 de abril, durante una reunión celebrada este viernes en Washington con mediación de Estados Unidos.

El anuncio fue realizado por el Departamento de Estado estadounidense, que también confirmó una nueva ronda de negociaciones de paz programada para los días 2 y 3 de junio.

Pese al acuerdo diplomático, la violencia en la región fronteriza continuó durante la jornada. Autoridades libanesas reportaron que el número total de fallecidos desde el inicio de las hostilidades, el pasado 2 de marzo, ascendió a 2 mil 951 personas, mientras que otras 8 mil 988 han resultado heridas.

De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública libanés, únicamente este viernes los ataques israelíes dejaron al menos 37 heridos en distintas localidades del distrito de Tiro, al sur del país.

Entre las zonas afectadas se encuentran Jal al Bahr, Al Maashouq, Masaken y Al Housh, donde se registraron múltiples lesionados tras los bombardeos.

La Agencia Nacional de Noticias del Líbano también informó sobre ataques en comunidades como Srifa, Burj Qalawiya y Tebnine, donde dos personas murieron durante una ofensiva aérea.

En paralelo, el grupo chií Hezbolá lanzó más de veinte ataques contra posiciones israelíes utilizando drones, cohetes y artillería, intensificando nuevamente la tensión en la frontera.

La jornada también dejó víctimas entre personal médico y de rescate. Según reportes locales, al menos tres paramédicos murieron tras un ataque israelí contra instalaciones de una organización de socorro en el sur del Líbano, mientras que otro bombardeo destruyó un centro médico y dejó seis trabajadores sanitarios heridos.

Aunque ambas naciones mantienen abiertas las conversaciones diplomáticas, los enfrentamientos continúan reflejando la fragilidad de la tregua y la persistente tensión en la región.