El avance de la inteligencia artificial y sus implicaciones en la investigación histórica, la enseñanza y la formación académica fueron tema de análisis en un ciclo de conferencias realizado en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), donde especialistas coincidieron en que el pensamiento crítico y la ética continúan siendo indispensables frente al desarrollo tecnológico.

La actividad fue organizada por la Coordinación de la Licenciatura en Historia y reunió a egresados de este programa educativo que actualmente se desempeñan en áreas de investigación y docencia: la Mtra. Anahí Mendoza Moo, el Dr. Edgar Santiago Pacheco, el Dr. Emmanuel Heredia González y el Dr. Felipe Couoh Jiménez.

Durante el encuentro, las y los participantes reflexionaron sobre el impacto que tienen las herramientas de inteligencia artificial en el ámbito académico y señalaron que, aunque representan un apoyo importante para la búsqueda y procesamiento de información, no sustituyen la capacidad humana de análisis, interpretación y contextualización histórica.

En la apertura de las conferencias se destacó que el estudio y comprensión de la inteligencia artificial forma parte de las competencias que demanda el siglo XXI, especialmente en temas relacionados con habilidades digitales, pensamiento crítico y comportamiento ético.

El Dr. Emmanuel Heredia González explicó que estas tecnologías pueden agilizar la consulta de datos, fechas y documentos históricos; sin embargo, advirtió sobre la necesidad de verificar constantemente las fuentes y cuestionar la información generada automáticamente.

Por su parte, el Dr. Edgar Santiago Pacheco subrayó que la llamada inteligencia artificial carece de las capacidades humanas de reflexión y valoración crítica, por lo que consideró fundamental comprender cómo operan estas plataformas, quiénes las desarrollan y cuáles son sus limitaciones.

La Mtra. Anahí Mendoza Moo señaló que el crecimiento de estas herramientas representa también una oportunidad para fortalecer el aprendizaje continuo y desarrollar competencias relacionadas con la evaluación crítica de contenidos, especialmente desde las ciencias sociales y las humanidades.

A lo largo de la jornada, las y los especialistas compartieron experiencias sobre el uso de IA en entornos educativos y alertaron sobre algunos riesgos frecuentes, como la generación de referencias bibliográficas inexistentes, la reproducción automática de información sin análisis y la dependencia excesiva de respuestas automatizadas.

Ante ello, coincidieron en que la formación metodológica y la capacidad de cuestionar e interpretar documentos históricos siguen siendo esenciales para las nuevas generaciones de profesionistas.

Otro de los puntos centrales fue la dimensión ética del uso de estas tecnologías. Los ponentes señalaron que más allá de imponer restricciones, es necesario fomentar la responsabilidad académica, la transparencia en el uso de herramientas digitales y el reconocimiento de los procesos que intervienen en la construcción del conocimiento.

Finalmente, concluyeron que la inteligencia artificial ya forma parte de los entornos educativos y profesionales actuales, por lo que el desafío consiste en aprender a utilizarla de manera consciente, responsable y complementaria al trabajo intelectual humano.