Después de 10 días de paro nacional y movilizaciones, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) logró que el Gobierno federal pusiera sobre la mesa una propuesta de reforma educativa que contempla la desaparición de la Usicamm, organismo encargado de regular los procesos de admisión, promoción y reconocimiento docente en el sistema educativo mexicano.

La propuesta fue presentada durante una mesa de negociación de más de seis horas entre dirigentes magisteriales y autoridades federales, a tan solo unas horas del arranque del Mundial de Futbol, evento que la CNTE advirtió podría convertirse en escenario de nuevas protestas si no se atienden plenamente sus demandas.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, aseguró que el Gobierno mantiene disposición al diálogo y destacó que, además de la posible eliminación de la Usicamm, se planteó la creación de una aseguradora pública para las pensiones del magisterio disidente, así como el fortalecimiento del Fondo de Pensiones para el Bienestar y del PensionISSSTE.

“Siempre hemos estado abiertos al diálogo y lo seguiremos estando. Buscamos dialogar y llegar a acuerdos”, expresó la funcionaria tras concluir el encuentro.

Pese a los ofrecimientos, integrantes de la CNTE señalaron que las propuestas siguen siendo insuficientes y reiteraron que sus exigencias principales continúan sin resolverse.

Eva Hinojosa, secretaria de la Sección 18 de la CNTE en Michoacán, explicó que durante la reunión con Rosa Icela Rodríguez, el director del ISSSTE, Martí Batres, y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, también se ratificó la exigencia de abrogar la reforma educativa impulsada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto y la Ley del ISSSTE de 2007.

Al término de la mesa de diálogo, varios docentes manifestaron su inconformidad con gritos de “¡No es suficiente!”, mientras algunos líderes sindicales abandonaban el lugar entre reclamos de profesores molestos por la falta de acuerdos concretos.

La CNTE advirtió que mantendrá la presión y que podría realizar acciones durante la inauguración del Mundial si el Gobierno federal no responde plenamente a sus demandas laborales y de seguridad social.