En medio del cambio de gobierno en Sinaloa, autoridades federales desplegaron la denominada “Operación Sable”, que derivó en la detención de ocho presuntos infractores de la ley y el aseguramiento de un arsenal en el municipio de Badiraguato.
La Secretaría de Marina-Armada de México (SEMAR), a través de la Cuarta Región Naval y en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), informó que el operativo se desarrolló durante un patrullaje en el poblado de La Tuna, donde los elementos detectaron a un hombre vestido con camuflaje que portaba un arma larga.
A partir de esta intervención se realizó el procedimiento correspondiente y, como resultado de la acción conjunta, fueron detenidas ocho personas.
Durante el operativo, las autoridades aseguraron 11 armas largas, 22 cargadores, 512 cartuchos y equipo táctico, material que fue puesto a disposición de las autoridades competentes para continuar con las investigaciones e integrar la carpeta correspondiente.
La SEMAR señaló que a las personas detenidas les fueron leídos sus derechos conforme a la ley y posteriormente fueron trasladadas junto con lo asegurado ante las instancias correspondientes.
Operativo en tierra de “El Chapo”
La acción cobró especial relevancia debido a que La Tuna es conocida como el lugar de nacimiento de Joaquín “El Chapo” Guzmán, exlíder del Cártel de Sinaloa, quien actualmente se encuentra preso en Estados Unidos tras ser condenado por diversos delitos.
El operativo se realizó mientras Sinaloa atraviesa un cambio en su administración estatal, luego de que este martes Graciela Domínguez Nava asumiera la titularidad del Ejecutivo en sustitución de Rubén Rocha Moya.
Durante su primer mensaje como gobernadora, Domínguez Nava destacó la necesidad de fortalecer la coordinación con el Gobierno de México y con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para enfrentar los desafíos de seguridad que persisten en la entidad.
“Hoy Sinaloa necesita toda la fuerza del Estado mexicano”, afirmó.
La nueva mandataria señaló que su administración apostará por la coordinación institucional, la inteligencia y una política social enfocada en atender las causas de la violencia, además de fortalecer las capacidades del Estado para recuperar plenamente la tranquilidad en Sinaloa.



