Productores aseguran que la sanción fue impuesta tras una falla eléctrica que, según afirman, fue ocasionada por una lagartija en el medidor de un pozo de riego.
Campesinos del ejido Kancabchén, en el municipio de Tizimín, manifestaron su inconformidad por una multa de 56 mil pesos que, aseguran, les fue impuesta por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tras registrarse una falla en el suministro eléctrico de uno de los pozos de riego que utilizan para sus actividades agrícolas.
De acuerdo con la versión de los productores, el problema se originó cuando una lagartija ingresó al área donde se encuentra el medidor eléctrico y quedó atrapada, lo que presuntamente provocó un cortocircuito que afectó el funcionamiento del sistema.
Los ejidatarios señalaron que consideran el incidente un accidente fortuito y sostienen que no existió una acción intencional o negligente de su parte que justificara una sanción económica de esa magnitud.
Los afectados expresaron que la cantidad reclamada representa un fuerte impacto para la economía de las familias que dependen de las actividades del campo, por lo que afirman que les resulta imposible cubrir el monto sin comprometer la continuidad de su producción.
Asimismo, manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que el suministro eléctrico para los pozos de riego pudiera verse afectado, lo que pondría en riesgo sus cultivos y sus fuentes de ingreso.
Ante esta situación, los productores hicieron un llamado a la Comisión Federal de Electricidad y a las autoridades competentes para que revisen el caso y determinen si la sanción puede ser reconsiderada, al argumentar que los hechos ocurrieron por una causa accidental ajena a su voluntad.
Hasta el momento, la CFE no ha emitido un posicionamiento público sobre este caso ni ha dado a conocer su versión respecto a los motivos que originaron la multa señalada por los campesinos.


