La aparición de varias crías de tortuga muertas en la playa de Chuburná Puerto ha generado indignación entre habitantes y ambientalistas, quienes atribuyen el hecho al ingreso de vehículos motorizados sobre la franja costera, una práctica que continúa pese a las restricciones y llamados de las autoridades.
Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran pequeñas tortugas presuntamente aplastadas, lo que ha reavivado el debate sobre el impacto que tiene la circulación de automóviles en zonas de anidación de especies protegidas.
De acuerdo con las denuncias ciudadanas, en las últimas semanas ha aumentado la presencia de vehículos estacionados e incluso transitando a escasos metros del mar, a pesar de la señalización y de las campañas de concientización que advierten sobre la prohibición de ingresar con automóviles a la playa.
Especialistas y grupos dedicados a la conservación de la fauna recuerdan que las tortugas marinas son altamente sensibles a las alteraciones en su entorno. Las huellas que dejan los neumáticos, el ruido de los motores y el constante tránsito vehicular pueden desorientar a las crías durante su recorrido hacia el mar.
Además, advierten que los nidos permanecen ocultos bajo la arena, por lo que el paso de un vehículo puede destruirlos sin que el conductor lo advierta, comprometiendo la supervivencia de cientos de ejemplares.
Las playas de Yucatán representan uno de los principales sitios de anidación para diversas especies de tortugas marinas, por lo que ciudadanos y organizaciones ambientalistas reiteraron el llamado a respetar las restricciones de acceso con vehículos y reforzar la vigilancia para evitar nuevos casos que pongan en riesgo la fauna silvestre.


